Google+ Followers

segunda-feira, 4 de julho de 2016

El Museo Nacional de Arte Romano. --- The National Museum of Roman Art

El Museo Nacional de Arte Romano es una Institución de muy larga andadura. Con sus más de 175 años, se remonta a una pequeña colección de carácter local que, debido a la importancia del yacimiento emeritense, fue creciendo hasta elevarse a la categoría de nacional y lograr alojarse en un edificio de nueva planta donde exhibir, con la dignidad que merecen, sus colecciones. 



Su contenido y actividades orbitan en torno al periodo romano, en el que se centra la exposición permanente planteada en su principal sede. Pese a ello, el peso del papel de Mérida a finales de la Antigüedad, en que ocupó el papel de primera capital de España, así como durante la etapa visigoda y los comienzos de la Edad Media, marcan las aspiraciones de futuro de nuestra Institución, con la creación de una nueva sede donde acoger las colecciones asociadas a estos periodos históricos.





El coleccionismo de piezas antiguas en Mérida viene de muy lejos, y tras algunas noticias aisladas durante la Edad Media, sabemos del acopio de esculturas e inscripciones desde el Siglo XVI. Frente a la mayor parte de los empeños, ajenos a Mérida y que hicieron salir valiosos ejemplares de su patrimonio con destino a otros puntos de España o incluso del extranjero, colecciones como la del Duque de la Roca permanecieron en el lugar. En el Siglo XVIII se realiza en el Convento de Jesús (actual Parador de Turismo) una nueva selección de valiosos objetos romanos y visigodos. Y a comienzos del XIX se comienza a perfilar la idea de la creación de un Museo en la ciudad. Este proyecto, sin embargo, no fraguará hasta 1838, a consecuencia de la Desamortización de Mendizábal, cuando nace por Real Orden el Museo Arqueológico de Mérida, el cual pasó a ocupar parte del antiguo Convento de Santa Clara.

El inicio de las grandes excavaciones en el Teatro y Anfiteatro romanos de la ciudad, en 1911, coincide con el nombramiento de uno de los arqueólogos responsables, Maximiliano Macías, como primer conservador del Museo, elaborando un documento donde se da número y se describen los objetos presentes en él hasta ese momento. Tras la Guerra Civil, un nuevo conservador, José Álvarez Sáenz de Buruaga, se hace cargo de la Institución, realizando una gran labor de ordenación y puesta al día en la misma, así como iniciando también el gran empeño de dotarla de la categoría y la sede que merecía. Todo este esfuerzo comenzará a ver sus frutos ya en 1975.

En 1975, con motivo de la celebración del bimilenario de la ciudad, se crea por Decreto el Museo Nacional de Arte Romano. Éste es un punto de inflexión para la Institución, que al recibir la categoría de Museo Nacional, podrá aspirar a reclamar una nueva sede. Hubo varias propuestas que trataron de ubicarla en recintos arqueológicos de la talla de la Alcazaba o los Columbarios. Sin embargo y frente a los mismos, el por entonces aún director de la Institución, José Álvarez Sáenz de Buruaga, prefirió plantear la posibilidad de aproximarlo lo más posible a los dos monumentos más visitados de la ciudad: el Teatro y el Anfiteatro. Tras la adquisición de un solar contiguo a estos últimos, se encarga el proyecto al Rafael Moneo Vallés, que con esta obra consagra la carrera profesional que haría de él uno de los arquitectos de más renombre de España.

El edificio fue inaugurado por los Reyes de España el 19 de septiembre de 1986. Coincidiendo con el inicio de esta nueva andadura fue generosamente nutrido de profesionales, con el nuevo director, José María Álvarez Martínez, a la cabeza. También en estos momentos se crean dos organizaciones ligadas a la Institución: la Asociación de Amigos del Museo y la Fundación de Estudios Romanos. Desde entonces hasta ahora, el Museo Nacional de Arte Romano ha consolidado su papel, no sólo entre las colecciones arqueológicas españolas, sino también ante la comunidad científica internacional, gracias a su participación en diversos proyectos, así como a su involucración o la organización desde el mismo de múltiples encuentros internacionales.









Cultura e conhecimento são ingredientes essenciais para a sociedade.

A cultura é o único antídoto que existe contra a ausência de amor

Vamos compartilhar.





--in via tradutor do google
The National Museum of Roman Art is an institution very long journey. With more than 175 years, dating back to a small collection of local character that due to the importance of the site Meridan, grew to rise to the level of national and achieve stay in a new building where exhibit, with dignity they deserve their collections.




Its content and activities orbiting around the Roman period, which raised the permanent exhibition at its headquarters focuses. Nevertheless, the weight of the role of Merida in late antiquity, in which he held the role of first capital of Spain and during the Visigoth era and the early Middle Ages, mark the aspirations for the future of our institution, with the creation of a new host venue where collections associated with these historical periods.






Collecting antique pieces in Merida comes from far away, and after some isolated during the Middle Ages news, we know the collection of sculptures and inscriptions from the sixteenth century. Against most of the efforts, outside Merida and made out copies of his valuable assets destined for other parts of Spain or even abroad, collections such as the Duke of the Rock remained in place. In the eighteenth century it is performed at the Convent of Jesus (current Parador de Turismo) a new selection of valuable objects Romans and Visigoths. And in the early nineteenth it begins to shape the idea of ​​creating a museum in the city. This project, however, will not set until 1838, as a result of the Confiscation of Mendizabal, when born by Real Order the Archaeological Museum of Merida, which happened to occupy the former Convent of Santa Clara.

The beginning of the great excavations at the Roman Theatre and Amphitheatre of the city in 1911, coincides with the appointment of one of the archaeologists in charge, Maximiliano Macías, as first curator of the museum, preparing a document given number and describes the objects in it so far. After the Civil War, a new conservative, Jose Alvarez Sáenz de Buruaga, takes charge of the institution, doing a great job of sorting and updating the same, as well as starting the great effort to provide it with the category and headquarters deserved. All this effort will begin to see the fruits in 1975.

In 1975, on the occasion of the celebration of the two thousandth anniversary of the city, it was created by Decree the National Museum of Roman Art. This is a turning point for the institution, which when receiving the category of National Museum, will hope to claim a new headquarters. There were several proposals that sought to locate in archaeological sites of the size of the Alcazaba or columbaria. However and in front of them, then still the director of the institution, José Alvarez Sáenz de Buruaga, preferred to raise the possibility of it closer as possible to the two most visited monuments: the Theatre and the Amphitheatre. Following the acquisition of a contiguous to the latter site, the project is responsible to Rafael Moneo Vallés, that this work establishes the career that would make him one of the most renowned architects of Spain.

The building was inaugurated by the King and Queen of Spain on 19 September 1986. Coinciding with the start of this new journey was generously nurtured by professionals with the new director, José María Álvarez Martínez, head. the Association of Friends of the Museum and Roman Studies Foundation: Also at this time two organizations linked to the institution are created. From then until now, the National Museum of Roman Art has consolidated its role not only among Spanish archaeological collections, but also to the international scientific community, through their participation in various projects, as well as their involvement or organization from the one of many international meetings.

Nenhum comentário:

Postar um comentário