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quarta-feira, 18 de maio de 2016

MUSEOS GESTIONADOS CÓMO EMPRESAS DE ÉXITO, · en GESTIÓN, INSTITUCIONES,MUSEO, OPINIÓN. ·

Nos preguntamos, ¿qué pasaría si decidiésemos gestionar nuestro museo cómo lo hacen las empresas de éxito? Cuando decimos éxito, nos referimos a las que ganan mucho dinero.

Imaginemos, por un momento, que gestionamos una institución dedicada al bien público, pero lo hacemos con el objetivo de que la institución gane dinero. Si lo hacemos así, hay un pensamiento de un tal Peter Drucker que podemos traer a colación, y que viene muy a cuento:
“Solamente hay dos cosas que hacen que una empresa gane dinero: El marketing y la innovación. Todo lo demás es gasto”.


Desde el punto de vista del puro negocio, aunque hablemos de gestionar museos, si no introducimos en la gestión las estrategias de marketing y de innovación, seremos eliminados del mercado ipso facto. Esto sucede todo el tiempo como en un bucle. El casi 90% de las compañías que aparecían en la lista Fortune 500 en el año 1955, todas han desaparecido, se han volatilizado. Tal vez nos suene como algo que nada tiene que ver con nosotros y con nuestro museo. Nosotros sugerimos que sí tiene que ver, y mucho.


Es cierto, que en un museo no es necesario generar beneficios para los accionistas, nadie lo exige, y tampoco estamos envueltos en eso del “todo vale para ganar dinero”, lema del neoliberalismo salvaje tan de moda en estos tiempos y nefasto para la cultura. Tampoco formamos parte de una competencia feroz contra otros que hacen lo mismo que nosotros, pero la competencia existe. Competimos para atraer a más visitantes, poder registrar nuevas membresías, conseguir dinero para pagar a empleados, mejorar instalaciones, captar donaciones y también conseguir financiación gubernamental y/o institucional. Esto si forma parte de nuestras competencias de gestión.


Aun hay más. Si vosotros – como en el mundo de las empresas con ánimo de lucro -, estáis compitiendo por vuestro trozo de pastel, y, como otros muchos más, sois dependientes de las estrategias de marketing para realmente tener éxito, os podréis beneficiar también teniendo algo (un tesoro) que las empresas de éxito le dedican mucho tiempo y recursos: La Marca y su reputación.


Pero antes de seguir teorizando, recordemos algo muy importante: Si queremos gestionar nuestro museo como si fuera una empresa de éxito, debemos dedicar recursos al márketing y a la innovación. Permitidnos que os describamos lo que creemos debéis hacer, una vez que todos tengamos claras estas ideas de los dos ejes de gestión.

Reflexionemos sobre el momento actual, en el que la marca de nuestro museo podría ser débil o difusa en la mente de nuestros visitantes actuales y potenciales. No hemos creado una imagen, concepto o frase que capture exactamente la idea que queremos compartir con aquellos que están familiarizados con nosotros, y también entre los que no lo están. No hemos creado imagen alguna en sus mentes o, tal vez, las imágenes e ideas que tienen sobre nosotros no responden a la realidad.


Dicho de otra manera, los que han visitado el museo no son capaces de contar una historia coherente y predecible sobre su experiencia en él, y los que aún no lo han visitado, sostienen imágenes e historias incompletas, inexactas o poco útiles en sus mentes. Eso es algo muy malo para el museo.

Esta situación es el resultado de la incapacidad (hasta ahora) de comunicar con sencillez, de manera coherente, una sola idea de marca al mundo exterior. Simplemente, nos encontramos con demasiadas cosas importantes que decir de nuestro museo. A pesar de que no nos demos cuenta, no siendo realmente conscientes del problema, esta falta de claridad pone en desventaja al museo a medida que trabajamos para afrontar los retos competitivos de la atracción de nuevos visitantes, la comercialización de nuestras exposiciones y el cumplimiento de nuestros objetivos de recaudación de fondos.
Podríamos conseguir un gran beneficio, si dispusiéramos de una historia simple, coherente, con un mensaje fácil de entender y que se proyecte constantemente hacia el exterior.


Estamos hablando de una historia que tenga una imagen central o icono, que ofrezca al visitante algo a que aferrarse cuando alcance sus mentes. Nos referimos a una Marca. Es una idea que es claramente discernible para cualquier visitante o extraño, y también es algo que se internaliza también muy positivamente, a fondo, en todos los empleados.
Si tu quieres lo que otros museos tienen, algo muy bueno que podría estar al alcance del tuyo, puede que nunca lo consigas si antes no has construido una Marca.

Si no estás consiguiendo tus objetivos, y aunque probablemente no formes parte de una entidad con dificultades para salir adelante, es que tienes una marca débil. Si dispones de una vibrante y bien articulada marca, como la tienen todas las empresas de éxito, serás capaz de ejercer más influencia y control sobre los miles de sutiles operaciones mentales que realmente determinan el sí o el no de los visitantes hacia tu museo. Una buena marca influirá sobre la frecuencia con la que alguien visitará tu museo, si se convertirá en un miembro permanente o qué cantidad de dinero llegará a donar a la institución. También puede ser algo tan simple como generar influencia positiva para que hablen bien de ti.
Si este último concepto no describe lo que tienes, la forma en la que te gustaría posicionar tu museo ante lo desconocido, no le des más vueltas y ponte manos a la obra: Construye una Marca.


Si lo que hemos descrito también hace daño, piensa que no estás solo, aunque te sugerimos que hagas algo ya al respecto. Te explicaríamos qué necesitas para generar referencias como la pirámide del Louvre, la escalera de los Museos Vaticanos, las tuberías rojas del Pompidou. Pero, evidentemente, esos referentes mentales no hacen un todo ni mucho menos, necesitarán además aquellos dos ingredientes fundamentales: márketing e innovación.

Si quisiéramos llegar a ser como ellos, pudiendo estar a nuestro alcance conseguirlo, debemos saber que todo comienza con la construcción de una Marca.






Fonte: @edisonmariotti #edisonmariotti


Metropolitan Museum of Art de Nova York, expõe réplica da casa de “Psicose”.

Até o dia 31 de outubro, escultura criada por artista inglesa pode ser vista no telhado do Metropolitan Museum of Art.




A "escultura" no alto do museu de Nova Yor (foto maior) e uma imagem da casa do clássico filme de Hitchcock. Fotos: Divulgação.


O Metropolitan Museum of Art de Nova Iorque acaba de ganhar uma atração 
“aterrorizante” que deverá atrair muitos aficionados por cinema. Até o dia 31 de outubro, no telhado do famoso museu, estará exposta uma réplica da casa do personagem assassino psicótico Norman Bates do clássico Psicose (1960), de Alfred Hitchcock.

A escultura faz um contraste com o horizonte de Manhattan e o telhado do museu.








Imagem da casa da família Bates de “Psicose” (1960), de Alfred Hitchcock.



Criada pela artista britânica Cornelia Parker, a “escultura” de 9 metros de altura – denominada Transitional Object (PsychoBarn) – inicialmente parece uma casa real, mas a cópia inteligente é na verdade composta de duas fachadas de madeira feitas a partir de um celeiro vermelho desmontado do estado de Nova York. Toda a estrutura é apoiada por andaimes que podem suportar ventos de até 160 km por hora.



A casa foi montada com fachadas de madeira de celeiros americanos.

Cornelia conta que se inspirou em pinturas do artista americano Edward Hopper, que também deram origem ao projeto da casa no thriller de Hitchcock, bem como nos clássicos celeiros vermelhos na América rural, que a artista queria de alguma forma incluir na peça. “Tudo se fundiu e, com isso, eu consegui o que queria: criar uma escultura assustadora em contraste entre o horizonte de Manhattan e o telhado do museu”, completa.




Fonte: @edisonmariotti #edisonmariotti


Jewish Museum - Exposição em Nova York celebra obra de Burle Marx. --- Jewish Museum - Exhibition in New York celebrates the work of Burle Marx.

Esta é a primeira retrospectiva do paisagista brasileiro na cidade desde 1991

O que os jardins do Instituto Moreira Sales, a orla da Avenida Atlântica e o aterro do Flamengo têm em comum? O famoso paisagista brasileiro Roberto Burle Marx. Ele é a estrela da recém-inaugurada exposição em Nova York, no Jewish Museum, na Quinta Avenida. Esta é a primeira retrospectiva do artista na cidade desde 1991. “Roberto Burle Marx: Um modernista Brasileiro” fica em exposição até o dia 18 de setembro.




A mostra conta com cem objetos para cobrir a trajetória do artista, que morreu em 1994. Como não seria possível expor seus jardins vivos, a curadoria optou por expor objetos como maquetes, desenhos, tapeçaria e joias.


Burle Marx na década de 1980 (Foto: Divulgação do Jewish Museum)

Entre seus grandes feitos, está o parque do Aterro do Flamengo, inaugurado em 1965. Segundo uma das curadoras, Claudia Nahson, ele “criou espaços verdes em que é possível ignorar o automóvel”, considerando que a área tem um tráfego intenso. Além disso, na década de 1960, ele já denunciava a devastação da Amazônia, inclusive em palestras no exterior.

Burle Marx era filho do judeu-alemão Wilhelm Marx e da católica brasileira Cecília Burle. A última exposição sobre o trabalho do artista em Nova York foi em 1991, no Museu de Arte Moderna. Só que aparentemente ela não chamou muito a atenção do público, talvez porque para muitas pessoas ainda seja difícil considerar jardins uma arte. Espera-se que esta exposição conquiste o público e dê o devido valor a este artista brasileiro.






Fonte: @edisonmariotti #edisonmariotti






--in via tradutor do google

Exhibition in New York celebrates the work of Burle Marx.

This is the first retrospective of the Brazilian landscape in the city since 1991.

What the gardens of the Instituto Moreira Sales, the edge of Atlantic Avenue and the Flamengo Park have in common? The famous Brazilian landscape architect Roberto Burle Marx. He is the star of the recently opened exhibition in New York, the Jewish Museum on Fifth Avenue. This is the first retrospective of the artist in the city since 1991. "Roberto Burle Marx: A Brazilian modernist" is on display until September 18.

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The show has a hundred objects to cover the path of the artist, who died in 1994. As it is not possible to expose their living gardens, the curator chose to expose objects such as scale models, drawings, tapestry and jewelry.

Among his greatest achievements is the Flamengo Park, which opened in 1965. According to one of the curators, Claudia Nahson he "created green spaces where you can ignore the automobile," considering that the area has heavy traffic. Moreover, in the 1960s, he has denounced the devastation of the Amazon, including lectures abroad.

Burle Marx was the son of German-Jewish Wilhelm Marx and Brazilian Catholic Cecilia Burle. The last exhibition of the artist's work in New York was in 1991, at the Modern Art Museum. But apparently she did not really caught the public's attention, perhaps because for many people it is still difficult to consider an art gardens. It is hoped that this exhibition win public and give due weight to this Brazilian artist.