Google+ Followers

segunda-feira, 25 de abril de 2016

Agendas Mundi LXXI – Museos en Etiopía

País de historia ilustre y soberana esparcida por enormes tierras altas y yermas, lugar que parece anclado bajo su influencia medieval por la forma de vida que aun mantienen sus gentes, sitio cargado de tesoros históricos, desde las tumbas y obeliscos de Askum, pasando por los castillos del siglo XVII y los tanques rusos carbonizados, muchos de ellos son más que testimonios del pasado de la nación, son los símbolos de una historia difuminada y alejada de lo que occidente considera como "racional".



Los paisajes de Etiopía (República Democrática Federal de Etiopía), no son menos dramáticos que su historia, como el Parque Nacional de las Montañas Simien y el Parque Nacional de las Montañas Bale, paraísos para el trekking de aventura, posibilitando innumerables encuentros con decenas de animales y aves que no se pueden observar en otros lugares de la Tierra. La depresión de Danakil en el norte de Etiopía, un encantador e implacablemente hostil medio ambiente que ofrece aventura extrema. Semejantes contrastes se alejan de ser amables con el humano y hay que estar alerta. Las tierras bajas remotas en el sensual suroeste son también el hogar de incontables aventuras y hogar de algunas de las tribus más fascinantes de África.




Podría ser un viaje muy difícil de olvidar - inspirador e impactante -. La cuestión es que no es un lugar donde nos podemos relajar en absoluto, la necesidad de que tengas que estar siempre con los sentidos bien abrochados no te lo permitirá.

Lo cierto, siendo justos con la realidad, es que Etiopía es un desierto baldío, un lugar de hambre y guerra perpetuos, un país muy pobre donde los viajes resultan increíblemente duros, tanto física como mentalmente. Sin embargo, aquellos aventurados que estén dispuestos a sufrir en vacaciones, se verán recompensados con la generosidad de sus gentes y la visión de un tesoro histórico que ofrece Etiopía a quienes saben mirar.



El museo está dentro del antiguo palacio de Haile Selassie, rodeado por unos bonitos jardines y fuentes que comparte con el campus principal de la Universidad de Addis Abeba. El Museo Etnológico es un lugar verdaderamente apasionante. Incluso si normalmente son sois visitantes de museos, este merece la pena que le dediquéis un poco de vuestro tiempo - posiblemente sea uno de los mejores museos en África -. El espectáculo comienza incluso antes de llegar al interior: observa el conjunto intrigante de elementos que forman parte de la escalera en espiral que se dispara hacia el cielo de forma muy precaria, cerca de la entrada principal del palacio. Cada escalón fue colocado por los italianos como un símbolo de la dominación fascista, uno por cada año que Mussolini se mantuvo en el poder (a partir de su marcha a Roma en 1922). Un pequeño león de Judá (el símbolo de la monarquía etíope) se sienta victorioso encima del escalón final. En el hall de entrada encontraréis una pequeña exposición dedicada a la historia del palacio, al lado de la puerta de la biblioteca del Instituto de estudios de idiomas. Este museo contemporáneo realmente comienza en el primer piso, donde se exponen excelentes objetos y muestras de artesanías de todos los pueblos de Etiopía. En lugar de seguir el diseño estático con el típico orden geográfico que siguen la mayoría de los museos, la exposición aquí se basa en el ciclo de vida. Primero viene la niñez, con el nacimiento, juegos, ritos relacionados con la infancia. Después viene la edad adulta con referencia a las creencias, el nomadismo, la medicina tradicional, la guerra, las peregrinaciones, la caza, losa adornos para el cuerpo y artesanías. El último tema en el recorrido es la muerte y el más allá, con estructuras funerarias, estelas y tumbas. La exposición ofrece una gran visión sobre muchas de las ricas culturas de Etiopía. Otras salas de esta planta muestran el dormitorio conservado, el baño y vestuario exorbitante del emperador Haile Selassie, con un agujero de bala en un espejo cortesía del golpe de estado de 1961. El segundo piso es la sede de dos exposiciones drásticamente diferentes, pero igualmente interesantes. El animado salón se centra en el arte religioso, con una excepcional serie de dípticos, trípticos, iconos, cruces y pergaminos mágicos. Los pergaminos mágicos, como los rollos de plomo romanos, se utilizaron para echar maldiciones a la gente o para atraer a los dioses como asistencia divina. La colección de iconos es la muestra más grande expuesta en un museo del mundo. Vale la pena visitar este museo dos veces; la primera al comienzo de tu viaje a través de Etiopía y una vez al final, cuando entonces seas capaz de poner todo en su contexto original.



La colección expuesta en el Museo Nacional se encuentra entre las más importantes en el África subsahariana, pero lamentablemente muchas de sus exposiciones están mal etiquetadas, muy mal iluminadas y lo relevante se encuentra, sobre todo, en los niveles superiores del museo. La exposición de paleontología que se encuentra en el subsuelo contiene evidencia fósil de algunas sorprendentes criaturas extintas, como el enorme felino dientes de sable Homotherium y el gigantesco cerdo de la sabana Notochoerus. Sin embargo, las estrellas de la exposición son dos especímenes notables de Lucy, un homínido fósil descubierto en 1974. Uno se expone de cúbito prono, mientras que el otro se muestra de igual postura en la que murió hace unos 3,2 millones de años. La exposición de la planta baja se centra en los períodos pre-Aksumite, Aksumite, vestigios salomónicos y del periodo Gonder, con una amplia gama de artefactos, incluyendo una lámpara de aceite de bronce del siglo 1 antes de Cristo, que muestra un perro que persigue a una cabra montés, una fascinante silla excavada en la roca adornada con cabras montesas y antiguas inscripciones del reino de Saba. El centro de la sala alberga una colección de parafernalia real de lujo, incluyendo un enorme trono de madera del emperador Haile Selassie. En el primer piso, hay una exhibición viva de arte etíope que va desde la época temprana (posiblemente del siglo XIV) con una muestra de pergaminos, hasta pinturas al óleo del siglo XX realizadas por los principales artistas etíopes modernos. Una de las piezas más destacadas del museo es el escudo de Salomón, que está grabado con la estrella de David y una cruz cristiana. El artista se olvidó que en el periodo en el que el rey Salomón vivió fue mucho antes del nacimiento del cristianismo. La segunda planta contiene una colección de artes y oficios seculares, incluidas las armas tradicionales, joyas, utensilios, ropa e instrumentos musicales. Los guías que hablan inglés están disponibles de forma gratuita, eso sí, con propina después de la visita.

Museo de la Catedral de San Jorge (sin website) | Adís Abeba


Mandada construir por el emperador Menelik II para conmemorar su victoria en 1896 sobre el ejército italiano en Adwa, y dedicada a San Jorge (patrón de Etiopía), cuyo icono se llevó a la batalla, esta catedral se completó en 1911 con la ayuda de artistas griegos, armenios e indios. La emperatriz Zewditu (en 1916) y el emperador Haile Selassie (en 1930) fueron ambos coronados aquí. Gracias a su forma octogonal tradicional y un tanto severo estilo neoclásico, el exterior es de piedra gris los destellos del interior de color y su arte hacen que sea un monumento muy singular. Las secciones del techo resplandecen con su color azul celeste, con destellos de sus estrellas de oro, mientras que las paredes exteriores están cubiertas de pinturas y mosaicos de artistas locales como el famoso Afewerk Tekle. En el recinto, justo al norte de la catedral se encuentra el museo. Está bien presentado y contiene probablemente la mejor colección de parafernalia eclesiástica de Santa María de Sión en Axum fuera de su propia localización. Los objetos que se exponen van desde hermosas coronas, cruces de mano, bastones de oración, rollos sagrados, sombrillas ceremoniales hasta el atuendo de la coronación del omnipresente Haile Selassie y su esposa Zewditu. La entrada incluye una visita guiada por el museo y la iglesia. Trata de que el guía llamado Mebratu sea tu cicerone particular, lo agradecerás. Puedes pedirle que cante y baile durante la visita.



Este museo está situado en Yeka Kifle Ketema, barrio de Addis Abeba, en el interior de la Iglesia de la Santa Trinidad y bordeando las Casas del Parlamento. Fue construido en 1998 con la idea de preservar y poner a disposición de los visitantes reliquias religiosas e históricas nacionales y extranjeras, intentando promover así la buena imagen del país. En este museo-iglesia se exponen más de 146 diferentes manuscritos religiosos, iconos, objetos ceremoniales, pinturas, objetos de oro, trajes bordados de plata, paraguas, cruces y libros que datan a partir del siglo XV. Las colecciones fueron adquiridas de donaciones por varios benefactores, padres religiosos, fundaciones y otras personas anónimas. Todos los objetos y libros son catalogados e inventariados cada año. Las colecciones están bien cuidadas y se muestran en vitrinas en un recorrido muy fácil para los visitantes. El museo está abierto al público de lunes a domingo durante todo el día, y hay guías que están disponibles en todo momento para explicaros todo lo necesario acerca de las colecciones.

Nos gustaría que nos dijeras que piensas sobre nuestro blog; cualquier comentario que nos dejes es muy valioso para que podamos mejorar sin tirar de intuición, que normalmente falla. Os lo agradeceremos.



Foto principal y para redes sociales: Fotografía de Stuart Butler / Lonely Planet

* Algunos archivos multimedia no se muestran en este correo electrónico pero se pueden ver en el sitio web.





Fonte: @edisonmariotti #edisonmariotti


Nenhum comentário:

Postar um comentário