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domingo, 15 de maio de 2016

Museo Casa Cervantes.

Miguel de Cervantes Saavedra es seguramente el escritor más conocido universalmente. Todo en torno a su vida, de la que tan sólo hay algunas noticias escritas por los documentos relativos a los cobros por sus negocios y trabajos como soldado, recaudador de impuestos, por su cautiverio en Argel, es un misterio. 



Fue un gran viajero siempre en busca de un oficio que le permitiera vivir y dedicaba los espacios de tiempo entre trabajo y trabajo para escribir, como consta en un documento custodiado en el Archivo General de Simancas de Valladolid donde dice en una carta dirigida a Antonio Eraso del Consejo de Indias, que mientras aguarda "a la carabela de aviso por ver si hay alguno de alguna vacante...en este ínterin me entretengo en crear a Galatea que es el libro que dije a VM. estaba componiendo...". 

Utilizó su libro más conocido, El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Macha, para expresar lo que pensaba sobre la sociedad y la política de su tiempo, y como él mismo hizo en vida, lo llevó de viaje por diferentes lugares, donde le sucedieron muchas cosas.

Vivió en Valladolid entre 1604 y 1606. Mientras escribía el prólogo y las poesías preliminares del Quijote, buscaba ese mecenas que apoyara su labor como escritor: Le dedicó la primera parte al duque de Béjar, que viviá entonces en la ciudad. Aqui consiguió el privilegio real para la publicación del libro, que fue un gran éxito desde el principio. Pero aquí también se vio en vuelto en asuntos oscuros y fue encarcelado.


La vida de Miguel de Cervantes fue azarosa y ajetreada desde su niñez. Su familia se trasladó desde Alcalá de Henares, donde nació, a Madrid, y se mudó después a Valladolid, Sevilla, Córdoba y Madrid sucesivamente. 

Durante su etapa adulta Cervantes se alista como soldado y trabaja después como comisionado y recaudador de impuestos. Su vida transcurre entre Italia, sus campañas militares, su cautiverio en Argel y su regreso a España. Mientras tanto, desarrolla su brillante labor como escritor, en especial durante los diez últimos años de su vida.

Los primeros meses de su estancia en Valladolid los pasaría escribiendo el prólogo de su Quijote, las poesías preliminares y la relación para solicitar el privilegio real para imprimir su novela. Aquí iniciaría los trámites para la publicación de El Quijote, recurriendo al librero alcalaíno Francisco de Robles, establecido en 1601 en la calle de La Librería de Valladolid, para que lo presentara al Consejo de Castilla y obtuviese privilegio de impresión.

La tasa para la venta del libro se extendió en Valladolid el 20 de diciembre de 1604, poniéndose a la venta en nuestra ciudad a finales de 1604 o en enero de 1605. Unos meses después Cervantes concedió poder a su librero para que imprimiera y vendiera El Quijote en los reinos de Portugal, Aragón, Valencia y Cataluña. Decidió dedicar el libro a don Diego López de Zúñiga y Sotomayor, duque de Béjar, que residía en Valladolid desde 1602.

Además se cree que pudo escribir algunas de sus Novelas Ejemplares en el tiempo que vivió en Valladolid pues son numerosas las referencias a distintas circunstancias históricas acaecidas en esta ciudad, a parajes de la misma y también de sus alrededores.
Así redactó por ejemplo una relación de las ceremonias del bautizo que recibió en el templo conventual de san Pablo el príncipe Felipe IV y presenciaría los festejos que se sucedieron por aquellos mismos años en la ciudad con la llegada de embajadores y príncipes extranjeros, así como la salida de la reina doña Margarita acompañada de su esposo el rey Felipe III para visitar el templo de Nuestra Señora de San Lorenzo tras dar a luz al heredero.


Fonte: @edisonmariotti #edisonmariotti

http://www.mecd.gob.es/





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