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domingo, 6 de setembro de 2015

EL MUSEO ETNOGRÁFICO “JUAN B. AMBROSETTI”

El Museo Etnográfico es una institución dedicada a la investigación, difusión y conservación del patrimonio histórico y antropológico, desde la perspectiva de los procesos sociales y el respeto por la pluralidad cultural. Posee vastas colecciones de arqueología, etnografía y antropología biológica. Aunque se ha interesado principalmente en las poblaciones aborígenes del actual territorio argentino y de otras áreas del continente americano, ha valorado también objetos procedentes de diversas partes del mundo.


El acervo arqueológico proviene en su mayoría del noroeste argentino y la Patagonia y en gran medida fue reunido por las investigaciones sistemáticas organizadas y financiadas por el propio museo desde su fundación. Pero incluye un fondo antropológico más amplio, representativo de lo que a principios del siglo XX se denominaba el "mundo primitivo": alfarerías y tejidos de los Andes, vasos de la Grecia clásica, ofrendas funerarias centroamericanas y hasta cerámica prehistórica del actual Japón.

El área de antropología biológica dispone de unas 10.000 piezas óseas de individuos de diferentes poblaciones y algunos cuerpos momificados.

Las colecciones etnográficas corresponden principalmente a la cultura material de los grupos étnicos que han poblado lo que hoy es el territorio de la Argentina. También abarcan bienes de otras sociedades: arte plumario del Chaco, cerámica de los indios pueblo, tallas africanas y de la isla de Pascua, piezas de Oceanía, objetos de culto de diversas religiones.

El Etnográfico cuenta con una biblioteca especializada en temas de antropología y un archivo fotográfico y documental.

En la actualidad es la sede de varios grupos de investigación de la Facultad, del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas y de otras instituciones.

--La creación del Museo Etnográfico, decidida por la Facultad de Filosofía y Letras en 1904, representó una nueva perspectiva en el ambiente científico sudamericano de la época, ya que por primera vez los estudios antropológicos se independizaban del ámbito institucional de las ciencias naturales.

Su gran promotor y primer director fue Juan B. Ambrosetti, quien lo concibió como una institución de investigación y enseñanza. Desarrolló, entre otras actividades, un proyecto sistemático de estudio del patrimonio arqueológico de la Argentina, con expediciones anuales auspiciadas y financiadas por la Facultad. La primera se llevó a cabo en 1905, en la localidad de Pampa Grande (provincia de Salta). Ambrosetti también estimuló las investigaciones etnográficas y folclóricas para el conocimiento de las sociedades aborígenes y criollas contemporáneas.

La mayor parte del acervo se formó por estas actividades de investigación. Compras, donaciones y canjes con los principales museos del mundo permitieron incorporar a las colecciones objetos de otras sociedades. En 1947 se sumó la totalidad de los materiales antropológicos del Museo Nacional de Ciencias Naturales.

En sus inicios, el Etnográfico funcionó como un gabinete de estudio para el mundo académico en los sótanos del edificio de la Facultad de Filosofía y Letras en el 430 de la calle Viamonte. En 1918 se estableció un horario fijo de apertura para las visitas del público general.

A la actual sede de la calle Moreno, en el barrio de Monserrat, se trasladó en 1927 y ganó en espacio e importancia al ocupar el edificio de estilo italianizante que Pedro Benoit había construido para la Facultad de Derecho en la segunda mitad del siglo XIX.

Con el correr del tiempo, en el Etnográfico la difusión fue perdiendo importancia y quedó relegada frente al prestigio académico de la docencia y la investigación. En 1958 este proceso culminó con la creación de la carrera de Ciencias Antropológicas.

En la actualidad la institución se ha propuesto recuperar la plenitud de sus funciones como museo universitario, con una renovada acción de exhibición, complementada con visitas guiadas, talleres, publicaciones y otros servicios para el público, sin descuidar las labores de docencia, investigación, documentación y conservación.




Quinta expedición arqueológica de la Facultad. Tilcara 1909. De izquierda a derecha el capataz Vicente, el pintor alemán Warken, Juan Bautista Ambrosetti y Salvador Debenedetti.

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En la década de 1870 el arquitecto Pedro Benoit construyó, en la calle Moreno 350, un edificio de estilo historicista italianizante para la nueva sede de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires. 

El arquitecto Daniel Schávelzon afirma que "...el proyecto reunía los rasgos característicos de la composición académica: fachada retirada, elevación del terreno, simetría, acceso imponente, remate central superior, alegorías, capiteles de orden compuesto. 

El interior se centraba alrededor de un patio abierto, hoy techado, con aulas alrededor, oficinas de administración y un pequeño primer piso. Atrás, un jardín permitía el acceso al ala posterior, destinada a la biblioteca. Cabe destacar que el pórtico de esa biblioteca es de excepcional calidad, quizá parte de lo mejor logrado en todo el edificio". 

A principios del siglo XX se levantó en el jardín interior un pabellón prefabricado de madera, que es uno de los pocos ejemplos de este tipo de construcción que quedan en la ciudad. Una modificación posterior de la fachada -que cerró dos vanos de la entrada y estrechó la escalera- fue respetuosa de las líneas del proyecto original. 

Se cubrió el patio central y, en otras intervenciones menos afortunadas, se incluyeron cerramientos de hierro y vidrio y se agregaron construcciones precarias, tanto en el primer piso como en el jardín. En la œltima década se ha desarrollado un proyecto sistemático para revalorizar el edificio, con la intención de adecuarlo de manera racional a las funciones de un museo universitario moderno.


fonte: @edisonmariotti #edisonmariotti http://museo.filo.uba.ar/

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