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terça-feira, 15 de setembro de 2015

MUSEOS Y MODELO UNIVERSITARIO -- · en CULTURA, GESTIÓN,INSTITUCIONES, MUSEO, MUSEOGRAFÍA, MUSEOLOGÍA, OPINIÓN. ·

Siempre hemos insistido en la importancia del establecimiento de vínculos sólidos y de continuidad desde el museo con las universidades. Es una colaboración básica, fundamental, tanto para el museo como para la universidad. Es un partenariado que solo produce beneficios si la asociación está bien estructurada desde una planificación que se debe basar prioritariamentre sobre el sentido común. Nos quedamos ojipláticos cuando comprobamos que muchísimos museos no desarrollan programas de colaboración con la universidad. ¿A qué están esperando? ¿Tan difícil es descolgar el teléfono y marcar un número?


Desde las universidades pueden llegar propuestas de trabajo – no toda va a ser esperar y esperar a que llamen del museo, que no llamarán -, que sirvan para hacer participativos los modelos museológicos, generando necesidades que a su vez crean oportunidades, porque la idea que defendemos desde el modelo del plan museológico y museográfico participado por la universidad es un modo de afrontar la vida profesional para los estudiantes, de adquirir experiencia con base a cuestiones reales y prácticas, en el desarrollo creativo de ideas que poner en funcionamiento real. En otras palabras, la unión museo y universidad solo puede producir cosas buenas, tanto para los estudiantes comprometidos, como para la sociedad que siempre se beneficiará de tanta y buena materia gris al servicio del bien público. Tampoco debemos desestimar a la cosa privada, más egoísta y centralizada, pero definitivamente útil también; todo suma.


Toda elección de un museo puede convertirse en una herramienta de trabajo en el seno de la universidad no ya en cuestiones muy específicas sobre cualquier materia del conocimiento humano: artes, ciencia, historia, tecnología, etcétera, sino también en todo aquello que sea susceptible de ser cuestionado por los alumnos. La esencia del progreso siempre ha sido saber formular las preguntas adecuadas en el momento oportuno, eso es algo que hay que enseñar a los alumnos, cómo se pregunta, cómo se cuestiona la realidad que nos rodea para pueda ser mejorada en lo posible.


En el ámbito de los museos se necesitan grandes dosis de creatividad y frescura de ideas, generando un sistema que permita amplificar los mecanismos de la ensoñación, de la ilusión de conseguir objetivos muy ambiciosos, impensables desde la inmovilidad y el óxido de muchas de nuestras instituciones. Para llegar a estas metas debemos asignar el trabajo a quien sabe hacerlo, zapatero a tus zapatos, y zafarnos en la medida de lo posible de lo inútil que molesta, entorpece, frena, desilusiona, frustra y que encima afean los días. Todo este mecanismo donde la creatividad es una herramienta fundamental sumada al compromiso por un trabajo bien hecho, debe funcionar como un filtro de selección dónde todo aquello que no ayude a mejorar tenga tendencia irremisible a desaparecer para siempre. La universidad debe ser una referencia de la máxima excelencia y compromiso, lo que no se acerque a ese nivel no nos sirve.

Книжный магазин в старой Доминиканской церкви 13 века

La sociedad debe valorar por encima de cualquier consideración la inteligencia crítica, el antídoto absoluto contra la estupidez. Esta inteligencia propicia la generación de contextos culturales, donde se entienden las situaciones para que estas sean mejoradas desde el cuestionamiento racional que no hace más que buscar vías de solución a todos los problemas y, ,o que es más importante, desarrolla la capacidad de prever problemas que pueden aparecer en cualquier momento. Alguien dijo una vez: “Aristóteles en realidad era un director estratégico”, pensando con entusiasmo en un conjunto de ideas ordenadas y generadas con el objetivo exclusivo de hacer de nuestro mundo un lugar mejor para todos. Todo pasa por potenciar las facultades – por eso se llaman facultades – intelectuales de todos, comenzando por aquellos que comienzan a vivir contribuyendo con su conocimiento a la mejora de la sociedad. El museo puede funcionar como un agitador de voluntades y, sobre todo, de vocaciones profesionales orientadas hacia el bien público.


A nosotros la universidad nos interesa muchísimo, porque en ella se puede generar un espacio creativo para el desarrollo y difusión de ideas, para crecer como grupo, con proyectos de realización conjunta museo-alumnos. La universidad no enseña procesos creativos, pero el museo los puede provocar. No estamos inventando nada nuevo, es un modelo que ya existe y funciona, y vaya si funciona.

Archivo EVE

fonte: @edisonmariotti #edisonmariotti Espacio Visual Europa (EVE)

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