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sexta-feira, 29 de abril de 2016

Creación de Personajes Históricos para Museos

En alguna ocasión, hemos tenido que diseñar personajes históricos para juegos en museos, siguiendo un proceso pensado a la medida de las niñas y niños. En ese trabajo de desarrollo y creación de los personajes, usando un sistema bastante peculiar, hemos obtenido alguna información muy interesante que pueden ser muy útiles para quienes vayáis a hacer algo parecido y que queremos compartir con vosotros.



Hace unos años, diseñamos un juego audiovisual con cinco personajes históricos, para explicar como había llegado el maíz a Europa, concretamente a un pequeño pueblo de Asturias al borde del mar, y lo que esto había supuesto como novedad para aquella zona alejada del mundo. Lo primero de todo, fue crear los tests de aceptación del público usando ilustraciones de aquellos cinco personajes, que posteriormente mostramos a niños y niñas de diferentes edades.


Por regla general, si habéis tenido ocasión de ver dibujos animados al lado de los peques, y al contrario de lo que cabría esperar, los niños y niñas resultan sorprendentemente detallistas acerca de cómo los personajes históricos deben mostrarse. Por lo tanto, la apariencia en sus físico, sus vestidos y trajes, son el primer caballo de batalla (escollo) al que hay que dar solución.


Es difícil hacer una generalización a partir de la experiencia que tenemos, pero os podemos asegurar que algunos de los comentarios y sugerencias que recibimos de los niños y niñas tienen mucho interés y son realmente originales. Si necesitas saber si la propuesta es correcta, pregunta directamente y sin rodeos a los niños y niñas. Permitid que lo digamos de otro modo: si nos encontramos diseñando un juego infantil, debemos ineludiblemente involucrarlos a ellos tan pronto como sea posible, tratando de obtener sus puntos de vista tan a menudo como podáis, u os dejen.

Si pretendéis saber con seguridad si es bueno y que va a funcionar, preguntad a los críos directamente.


Del siglo XVII las XIX asturianos, necesitábamos crear cinco personajes históricos, o basados en la historia que vivieron o que habían experimentado en aquel territorio y en aquellas épocas. Los personajes históricos del juego cada uno cuenta su propia historia y ofrece una perspectiva diferente de lo que era la vida en aquel momento, como si emprendiésemos un viaje en el tiempo.


Uno de los personajes históricos que necesitábamos crear para el juego era un agricultor muy pobre. Los críos tenían fuertes opiniones acerca de este personaje, y las críticas más duras vinieron de niños y niñas de un estatus económico más modesto. Empezamos a dibujar a un personaje menos "azotado" por sus precarias circunstancias pero, ésta "propuesta light", tuvo una dura crítica de los niños y niñas. El personaje del campesino pobre es lo que es, lo que debe ser, sin más triquiñuelas si quiere ser aceptado. Hasta que el personaje no se ajustó al gusto realista de todos ellos, no paso el corte. Su apariencia debía responder fielmente a su encarnación original según el punto de vista de todos ellos, muy alejado de lo que nosotros habíamos previsto erróneamente. Los niños y niñas se fijaron hasta el último detalle, remarcando la idea, por ejemplo, de que debía tener muchas arrugas alrededor de los ojos y el rostro manchado con tierra. Una vez hechos los ajustes necesarios, el personaje del agricultor pobre fue un éxito inmediato con los niños y niñas. Podréis verlo en acción si os acercáis alguna vez al Museo de Tapia de Casariego en Asturias (España).


También fue necesario crear el personaje del Marqués de Cancio, el español que llevó el maíz al continente europeo. Con él no tuvimos problemas. No había realmente muchas referencias en la imaginación de los peques de lo que era un caballero español y marinero en el siglo XVII, por lo que esa fase fue bastante fluida. No existía entre ellos una idea clara de como debía ser, de cómo debía vestir e incluso cómo debía hablar. Nada que ver con el desarrollo de su compañero el campesino pobre. Los niños y niñas parecen estar a gusto con los estereotipos, siendo un reto trabajar al lado de ellos, evitando así ideas preconcebidas del cómo deben ser, y no del como deberían ser.


El objetivo eran niños y niñas de 7 a 12 años, por eso estábamos probando dentro de todo ese rango de edad. El Marqués de Cancio pasó la prueba, pero el más viejo, el Marqués de Casariego, ya del siglo XIX, fue muy criticado por estar demasiado gordo y hablar de una forma excesivamente florida. Parece que necesitábamos aproximarnos más a las normas de lo que Hollywood entiende como un marqués español para que el personaje pasara el examen con éxito. Finalmente acabó pareciéndose más a Mister Scrooge que al propio marqués. A veces no queda mas remedio que hacer determinado tipo de concesiones.


También tuvimos algunos problemas con los dos últimos personajes. Por alguna razón los demás inspiraron una gran cantidad de cambios muy específicos, ya que también es cierto que eran personajes que no tenias referencias para los más pequeños. Obtuvieron un montón de críticas por sus rasgos faciales, especialmente con cosas como el tamaño de la nariz, el bigote y las barbas. Nada se escapó a sus ojitos escrutadores. Al final, y como no podía ser de otra manera, todo se adaptó al gusto de los peques.


Lo que nunca podremos negar es lo mucho que disfrutamos, lo bien que nos lo pasamos trabajando y jugando con los más pequeños, siendo conscientes de que no se pueden crear personajes, si queremos que estos sean aceptados, si no es con su ayuda. Hasta el más mínimo detalle quedó registrado, no se les pasa ni una.





Fonte: @edisonmariotti #edisonmariotti

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