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terça-feira, 8 de novembro de 2016

El Proceso Creativo de Exposiciones.

Existen museos que contratan, si se lo pueden permitir, a un equipo de profesionales externos para la creación y producción de exposiciones. En estos casos, los museos a salvo de la crisis salvaje, podríamos hacer una distinción entre lo que denominaríamos la contratación de un equipo profesional "compacto" (cuando el presupuesto es bajo), o de un equipo "multidisciplinar" (las menos de la veces). Los miembros de un equipo compacto participarán activamente en las actividades principales para la creación de la exposición, y en la correspondiente toma de decisiones "todos a una" (desarrollo del contenido, diseño y producción). Los miembros de los equipos multidisciplinares (los menos) desempeñarán papeles funcionales puntuales, que estén bien definidos y sean concretos, que no requieran su participación continua o intensiva durante todo el proceso de creación. Por ejemplo, un museo podría disponer de un equipo compacto de profesionales para el diseño y producción de exposiciones, que estaría formado por: Un gestor del proyecto, un especialista de contenido y de un diseñador o dos (3D y gráficos).


Todos estos profesionales, en equipo, pueden asumir las labores de supervisión de producción, siempre bajo la atenta mirada de un gestor. Si nos podemos permitir ampliar el equipo, contrataríamos a un gestor de seguimiento del proceso, a un diseñador de iluminación especializado, a un conservador de la exposición, a un especialista en educación y a un coordinador de programación (Siskel, 2002). El equipo central reportaría directamente al "cliente" (la dirección el museo), y todos los demás miembros del equipo reportarían a su vez a sus coordinadores o directores de área de responsabilidad. Estamos hablando de jugar en primera división.


En cualquier caso, creemos que la estructura-tamaño del equipo no garantiza el éxito. Cuando los roles están claramente definidos, - como es típico en los procesos de creación y producción de una exposición -, la naturaleza misma de las unidades de trabajo multifuncionales puede reducir la eficacia del equipo en su conjunto. Siempre se supone que es la suma de profesionales, desde el punto de vista de su especialidad, la que contribuyen al buen resultado final de la exposición. Pueden surgir algunas dificultades en el desarrollo de los proyectos, sin embargo, por el tipo de dedicación de los profesionales individuales asignados a su especialidad, cuando tienen querencia a trabajar de manera personalista, poniéndose al margen del proceso general de creación de la exposición y su correspondiente toma de decisiones. Esto normalmente ocurre cuando el profesional siente la obligación de actuar dentro de las limitaciones de su competencia [estereotipada], o cuando se les ha asignado un rol delimitado y muy centrado en su especialidad profesional (y de ahí ni te muevas).


La bibliografía reciente relacionada con el área de la innovación de procesos, nos sugiere que se consiguen resultados más efectivos cuando asignamos mayor grado de responsabilidad a los miembros del equipo, haciendo que se sientan parte del resultado final de la exposición. Cuando los participantes en el proceso se sienten "fabricantes de la exposición", y no solo como "conservadores", "diseñadores, "educadores", "gestores", etcétera, obtendremos siempre mejores resultados. Esta investigación también sugiere que, una excesiva cohesión social entre los miembros del proyecto, puede ser perjudicial para el resultado final. Para mantener las buenas relaciones sociales dentro del equipo, los miembros participantes deben "estar de acuerdo", llegando así al consenso deseado en la toma de decisiones, en lugar de adoptar enfoques individualistas que puedan causar un conflicto (volvemos al peligro de los egos).


Muchas opiniones que hemos venido recogiendo de profesionales adscritos al trabajo de creación y desarrollo de exposiciones, manifiestan la necesidad de crear un perfil profesional especializado como "creativo de exposición", convirtiéndolo en una ocupación perfectamente definida. Esta sería una especialidad profesional con un enfoque único: La creación y producción de exposiciones innovadoras.


En una encuesta realizada hace ya algunos años, Rondas y McIlvaney recabaron información sobre el proceso de trabajo en equipo en 92 museos (de una muestra de 192). De los que respondieron, esos 92 de 192, casi todos utilizaban el proceso de trabajo en equipo convencional, o una variación del mismo, pero poco. Los autores reconocieron que muchos, si no todos los que no respondieron, probablemente estarían utilizando enfoques mucho más tradicionales, como es el sistema de trabajo lineal, el sistema jerárquico vertical de antaño, totalmente alejado del proceso creativo.


Los resultados del estudio sugieren también que la mayoría de los equipos tienen cinco o más miembros, y que el tamaño del grupo está relacionado con los presupuestos anuales operativos (es decir, los equipos en los museos con presupuestos más grandes tienen más miembros, algo evidente por otro lado). Las funciones adscritas a los equipos (por orden de frecuencia) son: Diseñador, educador, curador, coordinador y desarrollador. Las variaciones en los roles están relacionadas con cada tipo de museo. De esta forma, los museos de arte son más propensos a tener un conservador en lugar de un desarrollador de contenidos, añadiendo, eso sí, un profesional de relaciones públicas. Los museos de historia se inclinan más a tener un gestor de colecciones que a un creativo. Los investigadores de audiencias generalmente aparecen en los equipos de los museos con presupuestos operativos anuales que superan el millón de euros al año. En los museos más pequeños las responsabilidades recaen en perfiles de profesionales que son más gestores que creativos.


Los equipos y los procesos de trabajo descritos por los propios museos son variantes del enfoque del trabajo en equipo. Las tres cuartas partes de los museos que respondieron a la encuesta informaron que sus equipos toman las decisiones por consenso. En la mayoría de los casos, cuando se les preguntó qué punto de vista tiene más peso para ellos (es decir, cómo puede ser la toma de decisiones), los entrevistados manifestaron que el curador o el especialista de contenidos tenían la decisión final. En el resto, principalmente los museos pequeños, existían un jefe de equipo designado, que podría ser cualquiera de los miembros del equipo, siendo este profesional el que tomaba las decisiones clave. La importancia que se le da normalmente al curador o especialista de contenido no nos extraña, teniendo en cuenta que este último es el modelo conceptual para la creación de exposiciones que la mayoría de los museos utilizan, y con mayor frecuencia. En cualquiera de estos casos, el creativo brilla por su ausencia.


Como apuntábamos en una entrada anterior, hay cuatro enfoques diferentes con respecto a la forma en que funcionan las exposiciones desde el punto de vista de los visitantes: El modo soporte de contenidos, la comunicación de ideas, el visitante participante y el medio ambiente expositivo (OP & A, 2002b). Los dos maneras en las que los museos predominantemente plantean sus exposiciones son como soporte de contenidos y como comunicador de ideas. Bajo estas dos orientaciones que parecen predominar, el profesional con experiencia en estos temas deberían tener un voto decisivo en la toma de decisiones.


Actualmente, observamos cierto movimiento por parte de los museos poniendo cierta distancia con el enfoque del trabajo en equipo bajo régimen de consenso. Esto no se hace por razones metodológicas acerca de lo que es el trabajo de creación de las exposiciones, creemos mas bien que se hace por razones prácticas. Los problemas que surgen con los equipos de trabajo suele ser un tema de conversación recurrente en nuestro campo de acción:

Tiempo. En muchas ocasiones se piensa que el énfasis actual que se le otorga al "acuerdo en equipo" está sobrevalorado, que consume una extraordinaria cantidad de tiempo, sobre todo porque las cuestiones son analizadas en muchas ocasiones con la ausencia de uno o más miembros del equipo.
Calendario. Los retrasos en el programa de trabajo son directamente proporcionales al tamaño del equipo; en otras palabras, el proceso de realización de exposiciones cuanto mas grande sea el equipo más tiempo necesitará.
Uniformidad. En los museos, con la implicación de los mismo equipos para la realización de cada exposición, una sí y la siguiente también, estando todos obligados a estar de acuerdo, muchas exposiciones comienzan a parecerse en exceso.
Calidad. No tenemos muy claro que las exposiciones creadas por un equipo de consenso sean superiores a las creadas por un solo profesional con la ayuda y apoyo de otros.

Archivo EVE

A partir de todas esta consideraciones, se dan discusiones informales en las que se habla de riesgos, de la creatividad y de la innovación. Algunos colegas reconocen que las exposiciones que parten del enfoque de equipo tienen menos probabilidades de llegar a un consenso, sobre todo a la hora de asumir determinados riesgos con el contenido, la interpretación o el diseño. Se dice que las exposiciones producidas en equipo son menos creativas e innovadoras, en contraposición a las exposiciones producidas con modelos que responden a un solo creativo. Una de las opiniones decía algo así: "Utilizamos un enfoque de trabajo en equipo que tiende a trabajar hacia un objetivo común muy bien definido, por supuesto, pero así se tiende a no desviarse ni un milímetro del guión, intentando evitar polémicas y discusiones internas que quitan frescura y dinamismo al proceso creativo".


Observamos la relativamente baja utilización del modelo desarrollador de un creativo líder en los museos actuales, pero está ganando aceptación como una alternativa al enfoque añejo de equipo. Encontramos el modelo de creativo único principalmente en tres situaciones. En la primera, aparece en museos que buscan creativos de exposiciones externos de alto nivel, en general, con un contrato para una exposición muy específica. Estos casos son similares a aquellos en los que un "invitado" curador se añade temporalmente al personal del museo. En ambos casos, el forastero tiene autoridad y una responsabilidad considerable, pero depende del museo anfitrión para desempeñar todas sus funciones, y para trabajar con los profesionales interinos. La segunda situación implica a los museos que son sometidos a una renovación y reorientación de sus colecciones. En este último caso, suelen utilizar el modelo de creativo individual subcontratado. Cuando se hace de esta manera, el creativo es valorado como un profesional que aportará una perspectiva "innovadora" a la exposición, en contraposición con el enfoque curatorial viejuno que ya se tenía. En tercer lugar, los creativos de exposiciones se contratan en museos que necesitan o desean ofrecer determinado contenido a comunidades concretas, así como generar exposiciones muy especializadas. El modelo de creativo externo suele ser una rareza en los museos de arte de tamaño medio, trabajando siempre con su propia plantilla.


Las organizaciones o instituciones que no son museos, que llevan a cabo el desarrollo e implementación de sus exposiciones, utilizan un modelo similar al modelo de creativo único, a veces con la contratación de diseñadores "estrella", incluso a mercenarios de la creatividad multimodal, que ahora con la crisis se han hecho mucho más asequibles. Mientras que los museos utilizan a miembros de su personal como especialistas en desarrollo de contenidos, las empresas comerciales tienden a depender de contratistas independientes como expertos en la materia. Esta orientación requiere una visión previa muy bien definida del contenido a exponer (y comunicar, que podrá haber salido de su estrategia de responsabilidad social corporativa), como algo concreto y aislado, no como algo que forme parte de un todo corporativo más generalizado.


La forma en la que los museos se acercan actualmente al papel de educadores en el proceso creativo, se ha convertido también en un tema de debate profesional. En el enfoque original del trabajo en equipo del museo se asigna un papel importante a los educadores: Desarrolladores de contenido, intérpretes, planificadores del programa educativo, estudiosos de la audiencia y evaluadores. En estos casos, el curador o el diseñador creativo asumen las funciones de interpretación y representación de la audiencia, y el educador se encarga principalmente de la planificación de programas públicos y otras actividades accesorias a la exposición. El referente sistema Kellogg de creación de exposiciones didácticas no se basa en la posibilidad de que un solo profesional realice varias funciones, o de los posibles conflictos que surgen con las asignaciones de roles múltiples. Los sistemas de trabajo deben plantearse siempre a partir del uso del sentido común: ¿Puede un especialista de contenido valorar las dificultades de compresión que los visitantes potenciales podrían tener con aquellos conceptos que son evidentes para el especialista? ¿Debería reacaer esta responsabilidad en las manos de un solo creativo?


Existen defensores de la idea de que los museos deben implicar a los visitantes durante el proceso de creación de la exposición, formado parte de una especie de equipo creativo. Nosotros defendemos esa idea también, nos parece que tiene mucho valor como parte del proceso. Downey (2002), por ejemplo, llama a los museos a que impliquen al público en tres etapas durante el proceso de creación: antes del diseño (evaluación del concepto), durante el diseño (evaluación de prototipos) y posterior a la instalación (evaluación final). En la actualidad, muchas de las políticas y procedimientos especifican la importancia de la evaluación a partir de la opinión de los visitantes, aunque la evidencia es que esa aplicación tienen un enfoque limitado. Los museos son más propensos a realizar evaluaciones posteriores a la inauguración de la exposición, sin incluir alguna de estas evaluaciones en el proceso de creación del concepto, o en la evaluación de los prototipos como parte del desarrollo de la exposición. Que no se haga desde el principio del proceso creativo nos parece un gran error.


* Algunos archivos multimedia no se muestran en este correo electrónico pero se pueden ver en el sitio web.






fonte: @edisonmariotti #edisonmariotti


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